Todos los seminarios del centro han sido diseñados para ser impartidos como formación extensiva y en grupos extremadamente reducidos, un mínimo de dos alumnos y un máximo de seis por grupo.
El motivo de que hayamos optado por un formato extensivo y por grupos tan reducidos es el mantener la mayor fidelidad posible con la ética de Isabel Leva. Su forma de enseñanza era ésta: asegurarse de que el alumno es lo primero para que desde el principio el paciente sea lo primero. Respetar la Kinesiología, una materia tan sutil requiere del tiempo y del espacio para atender dudas y problemas de forma individualizada. Experimentar y practicar en clase y entre clases lo que se ha visto, de manera que el conocimiento se asiente sin forzarlo, de forma natural. Que los alumnos, integren la visión de la Kinesiología dentro de su propio sistema, reflexionen sobre ella y la hagan suya.